Por que es que cuando por fin logro llegar a la página en blanco cuesta tanto trabajo que salgan las cosas, asi como fluyen por la mente? No lo se, no se me da el escribir supongo, pero siempre he pensado lo importante que es dejar ese registro escrito, ya pasó otro año y pasaron tantas y tantas cosas, pero de alguna forma no he logrado escribir lo que hubiera querido.
Empezaré por decir lo mal que he la he pasado debido a la tortura a la que me sometió la dentista, tanto dolor innecesario, ya no entraré en detalles pero de verdad hace mucho que no sufria tanto, pensaba en esos momentos en que uno nunca valora las pequeñas cosas, el poder comer y dormir bien, solo pensaba cuando volvería todo a la normalidad y cuando estas con dolor el dia se hace eterno, estoy considerablemente mejor aunque aun falta.
Después me entere del fallecimiento de una amiga o compañera, no eramos quiza amigas propiamente hablando pues no soliamos compartir espacios fuera de la danza que es donde nos conocimos, y hace mucho no la veía; pero enterarme de su partida me pudo mas de lo que crei.
Fue esta sensación de tener algo cotidiano y que de repente ya no esté, es algo muy raro y dificil definir para mi, y luego saber la forma en que murió y que yo no sabía nada.
Hay momentos en que me niego a creerlo, pensé en su papá, su familia, su vida, aquellos detalles suyos que habia en su fb, me parece imposible que todo eso se extinga de la noche a la mañana.
De verdad no entiendo por qué, pero sé desde hace tiempo que hay cosas que no me toca comprender. Solo hay una forma de tomarlo, recordarla como la maravillosa y fuerte mujer que era... no deberiamos desperdiciar un solo segundo, se nos olvida o se nos hace muy facil dejar las cosas para despues. Ya no puedo ni debo posponer mas, el dia menos pensado ya no estaré aquí, y no quiero dejar cosas sin hacer, sin vivir, y con mucha suerte alguien me recordará como yo recuerdo hoy a Lupita, un ser humano hermoso que espero que hoy esté junto a su amor.
sábado, 26 de diciembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
Estar Solo. Osho.
¿Por
qué es doloroso estar solo? Lo primero que ocurre es que tu ego se
enferma. Tu ego sólo puede existir cuando estás con otros. Ha crecido en
las relaciones, no puede existir en solitario. Así que si se da una
situación en la que ya no puede existir, se siente sofocado; se siente
justo al borde de la muerte. Este es el sufrimiento más profundo. Te
sientes como si estuvieras muriendo.
Pero no eres tú el que está muriendo, sino tu ego, el que piensas que
eres tú y con el que te has llegado a identificar. No puede existir
porque te lo han dado los demás. Es una contribución del exterior.
Cuando dejas a los demás no lo puedes llevar contigo.
Así que, al quedarte solo, todo lo que sabes acerca de ti mismo se desplomará; poco a poco desaparecerá. Puedes prolongar tu ego por un tiempo y para eso también tendrás que usar tu imaginación pero no puedes prolongarlo por mucho tiempo. Sin la sociedad te sientes desarraigado, no tienes la tierra que necesitas para alimentarte. Este es el dolor básico.
Ya no estás seguro de quién eres en realidad: eres sólo una personalidad dispersa, en proceso de disolución. Pero esto está bien porque a menos que este falso tú desaparezca, el verdadero no puede surgir. A menos que te laves completamente y te quedes limpio de nuevo, lo verdadero no puede surgir.
Este falso tú está ocupando el trono. Debe ser destronado. Viviendo en soledad puedes liberarte de todo lo que es falso. Y todo lo que la sociedad te ha dado es falso. De verdad, todo lo que se te ha dado es falso; todo lo que nace contigo es real. Todo lo que eres por ti mismo, sin que te lo haya dado alguien más, es real, auténtico. Pero lo falso debe irse, y lo falso supone una gran inversión. Has invertido mucho en ello; lo has estado cuidando tanto; todas tus esperanzas descansan en ello. Así que cuando empiece a disolverse te sentirás temeroso, con miedo y temblando: '¿Qué te estás haciendo a ti mismo? Estás destruyendo toda tu vida, toda la estructura.
Habrá miedo. Pero tienes que pasar por este miedo; sólo entonces te volverás intrépido. No quiero decir que te volverás valiente, no. Quiero decir que te volverás intrépido.
La valentía es sólo parte del miedo. No importa qué tan valiente seas, el miedo está oculto detrás. Yo hablo de ser 'intrépido'. No serás valiente; no hay necesidad de ser valiente cuando no hay miedo. Tanto la valentía como el miedo se vuelven irrelevantes. Son caras de la misma moneda. Así pues, tus héroes no son otra cosa más que tú mismo, parado de cabeza. Tu valentía está escondida dentro de ti y tu miedo está en la superficie; su miedo está oculto dentro y su valentía se encuentra en la superficie. Así que cuando estás solo eres muy valiente. Cuando piensas en algo eres muy valiente, pero cuando una situación real aparece sientes miedo.
Uno se vuelve intrépido sólo cuando ha pasado a través del miedo más profundo; en eso consiste la disolución del ego, la disolución de la imagen y la disolución de la personalidad.
Esto es la muerte, pues no sabes si de ahí va a surgir una nueva vida. Durante el proceso conocerás sólo muerte. Sólo cuando mueres a lo que eres, a tu falsa entidad, sólo entonces sabrás que la muerte era sólo una puerta a la inmortalidad. Pero esto ocurrirá al final; durante el proceso tú estás simplemente muriendo.
Todo lo que tanto valorabas te está siendo arrebatado tu personalidad, tus ideas, todo lo que pensabas que era bello. Todo te está abandonando. Es como si te desnudasen. Todos los papeles que representabas y tus disfraces te están siendo arrebatados. En el proceso el miedo estará presente, pero este miedo es básico, necesario e inevitable: uno tiene que atravesarlo. Deberías entenderlo, pero no trates de evitarlo, no trates de escapar de él porque al escapar regresarás a él. Volverás de nuevo a tu personalidad.
Aquellos que se sumergen en un profundo silencio y soledad, siempre me preguntan: '¿Qué hacer cuando el miedo aparezca?'. Les respondo que no hagan nada más que vivirlo.
Si te pones a temblar, déjalo estar. ¿Por qué evitarlo? Si un miedo interior está apareciendo y te hace temblar, tiembla con él. No hagas nada. Permite que ocurra. Desaparecerá por sí mismo. Si lo evitas... y tú puedes evitarlo. Puedes empezar a cantar Ram, Ram, Ram; puedes ponerte a recitar un mantra para que tu mente esté entretenida. Te tranquilizarás y el miedo desaparecerá; lo habrás enviado al inconsciente. Estaba saliendo lo cual era bueno, te ibas a librar de él, te estaba abandonando, y cuando te abandone, temblarás.
Eso es natural porque de cada célula del cuerpo y de la mente, alguna energía que siempre ha estado ahí retenida se está desprendiendo. Se producirá una sacudida, un temblor; será como un terremoto. Toda tu alma se sentirá perturbada. Pero permite que suceda. No hagas nada. Ese es mi consejo. Ni siquiera cantes. No intentes hacer nada con ello porque todo lo que hagas será nuevamente una represión. Simplemente permitiéndolo, dejándolo estar, te abandonará y cuando se haya ido, serás por completo un hombre diferente.
Así que, al quedarte solo, todo lo que sabes acerca de ti mismo se desplomará; poco a poco desaparecerá. Puedes prolongar tu ego por un tiempo y para eso también tendrás que usar tu imaginación pero no puedes prolongarlo por mucho tiempo. Sin la sociedad te sientes desarraigado, no tienes la tierra que necesitas para alimentarte. Este es el dolor básico.
Ya no estás seguro de quién eres en realidad: eres sólo una personalidad dispersa, en proceso de disolución. Pero esto está bien porque a menos que este falso tú desaparezca, el verdadero no puede surgir. A menos que te laves completamente y te quedes limpio de nuevo, lo verdadero no puede surgir.
Este falso tú está ocupando el trono. Debe ser destronado. Viviendo en soledad puedes liberarte de todo lo que es falso. Y todo lo que la sociedad te ha dado es falso. De verdad, todo lo que se te ha dado es falso; todo lo que nace contigo es real. Todo lo que eres por ti mismo, sin que te lo haya dado alguien más, es real, auténtico. Pero lo falso debe irse, y lo falso supone una gran inversión. Has invertido mucho en ello; lo has estado cuidando tanto; todas tus esperanzas descansan en ello. Así que cuando empiece a disolverse te sentirás temeroso, con miedo y temblando: '¿Qué te estás haciendo a ti mismo? Estás destruyendo toda tu vida, toda la estructura.
Habrá miedo. Pero tienes que pasar por este miedo; sólo entonces te volverás intrépido. No quiero decir que te volverás valiente, no. Quiero decir que te volverás intrépido.
La valentía es sólo parte del miedo. No importa qué tan valiente seas, el miedo está oculto detrás. Yo hablo de ser 'intrépido'. No serás valiente; no hay necesidad de ser valiente cuando no hay miedo. Tanto la valentía como el miedo se vuelven irrelevantes. Son caras de la misma moneda. Así pues, tus héroes no son otra cosa más que tú mismo, parado de cabeza. Tu valentía está escondida dentro de ti y tu miedo está en la superficie; su miedo está oculto dentro y su valentía se encuentra en la superficie. Así que cuando estás solo eres muy valiente. Cuando piensas en algo eres muy valiente, pero cuando una situación real aparece sientes miedo.
Uno se vuelve intrépido sólo cuando ha pasado a través del miedo más profundo; en eso consiste la disolución del ego, la disolución de la imagen y la disolución de la personalidad.
Esto es la muerte, pues no sabes si de ahí va a surgir una nueva vida. Durante el proceso conocerás sólo muerte. Sólo cuando mueres a lo que eres, a tu falsa entidad, sólo entonces sabrás que la muerte era sólo una puerta a la inmortalidad. Pero esto ocurrirá al final; durante el proceso tú estás simplemente muriendo.
Todo lo que tanto valorabas te está siendo arrebatado tu personalidad, tus ideas, todo lo que pensabas que era bello. Todo te está abandonando. Es como si te desnudasen. Todos los papeles que representabas y tus disfraces te están siendo arrebatados. En el proceso el miedo estará presente, pero este miedo es básico, necesario e inevitable: uno tiene que atravesarlo. Deberías entenderlo, pero no trates de evitarlo, no trates de escapar de él porque al escapar regresarás a él. Volverás de nuevo a tu personalidad.
Aquellos que se sumergen en un profundo silencio y soledad, siempre me preguntan: '¿Qué hacer cuando el miedo aparezca?'. Les respondo que no hagan nada más que vivirlo.
Si te pones a temblar, déjalo estar. ¿Por qué evitarlo? Si un miedo interior está apareciendo y te hace temblar, tiembla con él. No hagas nada. Permite que ocurra. Desaparecerá por sí mismo. Si lo evitas... y tú puedes evitarlo. Puedes empezar a cantar Ram, Ram, Ram; puedes ponerte a recitar un mantra para que tu mente esté entretenida. Te tranquilizarás y el miedo desaparecerá; lo habrás enviado al inconsciente. Estaba saliendo lo cual era bueno, te ibas a librar de él, te estaba abandonando, y cuando te abandone, temblarás.
Eso es natural porque de cada célula del cuerpo y de la mente, alguna energía que siempre ha estado ahí retenida se está desprendiendo. Se producirá una sacudida, un temblor; será como un terremoto. Toda tu alma se sentirá perturbada. Pero permite que suceda. No hagas nada. Ese es mi consejo. Ni siquiera cantes. No intentes hacer nada con ello porque todo lo que hagas será nuevamente una represión. Simplemente permitiéndolo, dejándolo estar, te abandonará y cuando se haya ido, serás por completo un hombre diferente.
Osho. The book of secrets.
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